Los subtítulos son una obligación legal de accesibilidad para muchos canales. AURA los cubre por tres caminos que conviene no confundir.
1. Detección automática del archivo
Si junto al vídeo hay un .srt o un .vtt con el mismo nombre, AURA lo encuentra y lo emite. No hay que decirle nada. También reconoce .spa.srt y .es.srt, y respeta el recorte de entrada del clip.
2. Transcripción por reconocimiento de voz
Si no hay archivo, AURA lo genera sola. Trabaja en segundo plano y con prioridad baja, y empieza mucho antes de que el programa entre en antena. El motor corre en local: el contenido no sale de la emisora.
Se instala desde Configuración → SUBTÍTULOS, con un botón de descarga. El modelo de idioma vive fuera de la carpeta del programa, así que sobrevive a las actualizaciones.
3. Las dos vías de salida
Quemados en imagen. El texto se dibuja sobre el vídeo al emitir. El archivo original no se toca. Se ven siempre, sin que el espectador tenga que hacer nada.
Ocultos (teletexto, página 888). Viajan escondidos en la señal y el espectador los enciende con el botón de subtítulos del mando, como en las cadenas grandes.
Dónde se decide
Por canal (las dos vías, por separado), por categoría y por programa concreto. Lo más concreto manda.
Un aviso honrado
El reconocimiento de voz se atasca a veces con la música y repite una frase en bucle. AURA revisa el resultado antes de darlo por bueno y corta esas repeticiones; si no queda nada aprovechable, descarta la transcripción y lo dice en el registro. Preferimos no subtitular a subtitular mal.