El piloto automático monta la programación a partir de una pauta: qué se emite, en qué orden, cuánta publicidad y cada cuánto.
La regla de oro: no reescribe lo anunciado
Una vez montada, la programación no se toca. Solo se añade por el final cuando la pista se acorta.
El motivo es sencillo: la guía de programación ya ha salido. El espectador ha visto que a las diez hay cine y no se le puede cambiar porque al programa le venga mejor otro orden.
Reglas que lleva dentro
- Nunca dos partes seguidas de un programa sin bumper y publicidad por medio.
- Nunca dos bumpers juntos sin programa entre ellos.
- Los bloques no bajan del mínimo de la pauta. Si dice 120 segundos, no sale un bloque de un solo spot: si hay pocos anuncios, se reparten en más bloques aunque se repitan.
- Memoria de repetición: el mismo anuncio no vuelve antes de 45 minutos, y los de nombre parecido también se separan.
- Contenido de temporada: la Navidad no sale en verano ni el Carnaval en agosto. Se guía por el nombre y por la fecha del archivo.
- Repeticiones a 7 días vista, salvo que la pauta pida material antiguo a propósito.
Cuando falta material
Si no hay nada que encaje, deja un hueco reservado en la escaleta en vez de inventarse algo. Se ve marcado en amarillo, y si llega la hora sin que nadie lo sustituya, emite relleno en bucle antes que dejar negro.
Se vende por canal
El automático es un módulo aparte y se puede tener en un solo canal.